El autismo es una enfermedad poco frecuente (0.1% de la población) mas común en los varones, que fue descripta hace mas de cincuenta años. No representa una sola enfermedad, sino que es un termino que se utiliza para niños con ciertas características de conducta de causas variables. No es suficiente el examen clínico y de comportamiento para saber si el paciente presenta daño orgánico o no. La forma de presentación clínica va a depender de la sintomatología propia del autismo así como del retardo mental que suele coexistir en el 75% de los casos.
Estos niños nacen con dificultades para interesarse y relacionarse socialmente, lo que se suele considerar como la esencia de la enfermedad. Estos niños suelen ser poco sensibles al frío, calor y dolor, por otro lado son sensibles a pequeños cambios de su entorno o rutinas, reaccionando con rabietas o agresiones.
Actualmente se clasifica al autismo como un trastorno del desarrollo, básicamente por dos razones: primero por el hecho, de que siempre existe una alteración cuali-cuantitativa del desarrollo del lenguaje y de la sociabilización. Segundo, es que existe un desarrollo desparejo en las otras áreas de desarrollo, por ejemplo como en el desarrollo del área motriz, gráfica, coordinación, musical, etc., que podrán estar normalmente desarrolladas, atrasadas, o inclusive desarrolladas en exceso para la edad del niño.