Este síndrome es un desorden neurológico de coordinación motora el cual comienza entre las edades de 2 a 16 y que perdura a través de toda la vida. Este síndrome no es degenerativo y quienes lo portan pueden llevar una vida normal.
El ST es un desorden neurológico. Sin embargo pueden aparecer problemas psicológicos secundarios debido a la dificultad que la persona encuentra en acomodarse a tal situación. Algunos problemas de conducta pueden estar relacionados con el ST , por ejemplo: poca atención, actitud compulsiva, hiperactividad, etc.
Síntomas:
El ST está caracterizado por movimiento rápidos, reiterativos y de múltiples movimientos llamados “tics” además de vocalizaciones involuntarias que pueden incluir palabras fuera orden y sentido, y cierta sensación de respiración brusca. Estos tics pueden incluir parpadeos rápidos de ojo, movimientos continuos de hombro y/o de la cabeza, muecas, y/o otros movimientos y repetitivos en el torso u otras partes del cuerpo.
Alguna personas con ST puede que experimenten repetición de palabras de otras personas, repetición de sus propias palabras, tartamudeo o la acción involuntaria de expresar palabras obscenas o inapropiadas. Estos síntomas han sido mal interpretados como signos de comportamiento anormal, lo cual no es cierto.
En algunos casos es posible que se necesite asistencia psicológica para superar su condición y así ayudar a su nivel de adaptación.
En los caso que un niño con ST tiene problemas en la escuela es necesaria una evaluación educativa para atender a las necesidades del niño.
Es aconsejable que toda persona que sospeche que tenga el ST busque un diagnóstico.
Incluso, si usted no quiere un tratamiento en este momento , es importante obtener una evaluación médica ya que de ésta manera se pueden comprender totalmente las implicaciones de éste desorden.
Tomando en consideración el aspecto genético del ST es de gran ayuda para la familia tomar conocimiento sobre el ST en caso de que se presenten estos “tics” o síntomas en alguno de ellos.